El recital se inicia con The Blessed Virgin’s Expostulation de Henry Purcell, un lamento de gran intensidad dramática donde conviven angustia y esperanza, y continúa con canciones de André Previn sobre textos de Toni Morrison, que exploran los sueños, la memoria y la identidad. En la segunda parte, Les Illuminations de Benjamin Britten transforma la poesía visionaria de Arthur Rimbaud en un poderoso paisaje sonoro, para culminar con canciones tradicionales caribeñas, como Evening Time o Rosebud, que evocan el sueño de la memoria colectiva y reivindican la tradición como espacio vivo de identidad, ritual y recuerdo.

