Pocos compositores han sabido captar el paso del tiempo tan bien como Richard Strauss. Su partenariado con Hugo von Hofmannsthal, comparable sólo al formado anteriormente por Lorenzo da Ponte y Wolfgang Amadeus Mozart, dio lugar a óperas como Arabella, Die Frau ohne Schätten o Der Rosenkavalier, con libretos de una calidad narrativa poco habitual que se complementan con una música realmente exuberante algunas veces y casi camerístsica otras. Todo este lenguaje existía ya cuando un joven Strauss de solo veintitrés años compuso esta sonata para violín y piano en 1887, año en que precisamente conoció a la que sería su mujer e inspiración, Pauline de Ahna. Todo este romanticismo transpira en el opulento lirismo de la obra, en especial en el brillante segundo movimiento Andante cantabile, que resultó tan popular en la época que Strauss permitió que se publicara por separado. Federico Piccotti y Marta Puig completan este programa con la Sonata para violín y piano Núm. 1 de Schumann que nos prepara para el programa que ofrecerán después Samuel Hasselhorn y Malcolm Martineau, y donde el compositor explora como tema principal del final una máquina de movimiento perpetuo, que nos recuerda el implacable paso del tiempo con un recuerdo etéreo y nostálgico del primer movimiento.
Robert Schumann (1810-1856)
Sonata para violín y piano Núm. 1 en La menor Op. 105
Mit leidenschaftlichem Ausdruck
Allegretto
Lebhaft
Richard Strauss (1864-1949)
Sonata para violín y piano Núm. 1 en La menor Op. 105
Allegro ma non troppo
Improvisation: andante cantabile
Finale: Andante - Allegro